Importancia de las dehesas

Sistema multifuncional

La gran diversidad de aprovechamientos hace posible que trabajadores y trabajadoras de distintos perfiles encuentren un nicho de trabajo en una misma zona y que además la coexistencia de todos ellos revierte positivamente en su producción individual, generando paralelamente una cohesión social muy interesante.

Biodiversidad

En la dehesa pueden encontrarse en torno a 60 especies de aves, más de 25 de mamíferos, y multitud de reptiles y anfibios e invertebrados junto con cientos de especies de flora. Esta biodiversidad se explica por una importante variedad de micro-hábitats o nichos: zonas de arbolado disperso, zonas de transición y las zonas con matorral y arbolado más denso.

Pero es sin duda en los pastizales, abiertos y los que se entrelazan con regatos y sombras de árboles y matorral, dónde encontramos una diversidad florística casi insuperable en el planeta.

La diversidad de especies en el estrato herbáceo de las dehesas es sólo superada por ecosistemas de áreas tropicales como la selva costarricense (Marañón, 1985).

Fijador de población rural

La Dehesa está considerada como Sistema de Alto Valor Natural (High Nature Value farming and forestry, HNV) por la Unión Europea al agrupar modelos de producción constituidos sobre bases geográficas determinadas, caracterizados por unas prácticas de manejo tradicionales sostenibles, a las que se asocian valores ambientales reconocibles. y por tanto es prioritario de mantener en un estado de conservación favorable.

Con este objetivo se crearon hace años programas de desarrollo rural como LEADER y PRODER, y proyectos Life, los cuales abarcan numerosas líneas de desarrollo, con ayudas y asistencia a las iniciativas e innovaciones que impliquen nuevas posibilidades para el medio rural y así, fijar su población, al tener una fuente de ingresos sostenible evitando el éxodo a las ciudades, lo que supondría el fin de estos sistemas tan necesarios.

Algunos ejemplos de estas iniciativas son: la potenciación del turismo rural y el turismo activo, la puesta en valor de productos tradicionales, promoción de alimentos de calidad que certifiquen usos sostenibles y el

mantenimiento de la biodiversidad, creación de denominaciones de origen con estructuras que faciliten la comercialización, cooperación interregional (Proyecto Interreg), etc.